La mujer dormía plácidamente, sus formas se dejaban ver entre las transparencias de su negligé.
El marido entra a la cama y le susurra suave y apasionadamente al oído:
-Estoy sin calzoncillos!!!…
La mujer sale de su sueño, entreabre sutilmente sus ojos y contesta:
-Dejame dormir, boludo... mañana te lavo uno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario